Acoso escolar
A menudo los que están siendo acosados, aquellos con los que se meten y de los que se ríen otros, se sienten tristes, tienen miedo y no cuentan lo que les pasa a nadie. El maltrato se alimenta con el silencio de todos: de los que lo hacen, de quien lo padece, y de quien lo ve y no lo remedia. Se sabe que la única forma de parar el maltrato entre compañeros es dando a conocer los hechos y los sentimientos y hablando entre todos sobre lo que está ocurriendo. Si se comunica, es más fácil que alguien nos pueda ayudar y nos facilite ideas para detener la agresión. Si los hechos se hacen públicos, el que se mete con otro tiene que dejar de hacerlo y dar cuenta de sus hechos. No debemos creer que decir la verdad acerca de nuestra indefensión y nuestras preocupaciones es de cobardes. Todo lo contrario: el cobarde es aquél que se ampara en la amenaza y que no da la cara.
Las conductas de acoso e intimidación utilizados por la persona agresora hacia la víctima se pueden clasificar en los siguientes tipos:
-Fisico: pegar (empujar, zancadillas, puñetazos...), amenazar con objetos, armas... Puede ser inflingido a la víctima: en este caso estaríamos hablando de maltrato físico directo; e indirecto si se rompen, esconden o roban objetos o pertenencias.
-Verbal: en el caso directo son insultos, amenazas y motes, hacer correr falsos rumores, hablar mal de alguien...
-Social: se trata de aislar, excluir, ignorar, no dejar participar a alguien.

Además de las tipologías anteriores se hace referencia a bullying racista (si las conductas de acoso hacen referencia procedencia étnica o en los orígenes de la víctima) bullyig sexual (si se hace referencia a la intimidad sexual o corporal de la víctima) y bullying homófobo (en referencia a la orientación sexual).
Esta clasificación no quiere decir que las conductas de acoso se produzcan separadamente sino que, habitualmente, una víctima puede sufrir simultáneamente de maltrato físico, ser excluido e insultado por la persona o por el grupo agresor. Además, el psicológico como tipología de maltrato esta incluido en todas las conductas de acoso anteriores y aumenta la sensación de inseguridad de la víctima.

Relato:
"SE METEN CONMIGO MÁS QUE CON OTROS COMPAÑEROS; ME GUSTARÍA HACER ALGO"
Algunos chicos y chicas creen que, cuando se meten con ellos, lo mejor es callarse y pasar desapercibido, pero eso a menudo agrava la situación. Tampoco hay que ir por el mundo desafiando a aquellos que nos gastan una broma o que se meten un poco con nosotros. A veces es mejor evitar una situación que nos pueda resultar difícil. Pero: cuando de forma continuada se metan mucho contigo, o con un compañero, debes recordar lo siguiente:
-Cuéntaselo a alguien: a un amigo, un profesor, a tus padres, o pide ayuda a PROTEGELES a través de esta Línea de Ayuda.
-Tú solo posiblemente no puedas hacer frente a un acoso reiterado de un grupo de compañeros. No es ninguna vergüenza pedir ayuda. Hazlo y te escucharemos.
-Busca protección en otros compañeros: no andes solo/a; busca amigos/as con quien relacionarte.
-Respétate a ti mismo/a y piensa que nadie tiene derecho a tratarte mal de forma reiterada y con intención de hacerte daño. Sé firme en la convicción de que tú vales tanto como cualquier otra persona.
-Intenta no mostrar miedo. En cuanto puedas, expresa tus sentimientos a alguien en quien puedas confiar y que pueda ayudarte a buscar soluciones.
-Hazle saber al profesor Tutor lo que te pasa y que te gustaría que se hablara de la convivencia en tu grupo clase, sin tener que centrarse en tu problema en particular.
-Revisa si hay algunas cosas de las que dices o haces que irrita a tus compañeros o no suele gustarles e intenta cambiarlas. Practica otras formas de responder en esas situaciones concretas.
Recordatorio:
Recuerda: Si sientes que se están metiendo contigo debes seguir una serie de pautas para protegerte. No te quedes parado sin hacer nada. Expresa tu situación a alguien en quien confíes. Pide ayuda.
Recuerda: El maltrato entre compañeros tiene que ser comunicado a otras personas que no estén involucradas. No hay que dejar que el silencio lo aumente y dé pie al agresor a abusar con más intensidad.

Pide cuanto antes ayuda y orientación a PROTEGELES: contacto@protegeles.com





